La dieta mediterránea es conocida mundialmente por ser un modelo de alimentación saludable, equilibrado y delicioso. Pero si hay un alimento que destaca por encima de todos, y que es un tesoro culinario, ese es sin duda el jamón

El jamón y la dieta mediterránea

El jamón es uno de los productos más populares de la gastronomía mediterránea y española, junto con el aceite de oliva y el vino. 

Este alimento es muy  valorado a nivel tanto local como internacional, y está muy arraigado en la cultura gastronómica mediterránea desde hace siglos. Su método de elaboración se remonta a las prácticas ancestrales de conservación de carne mediante la salazón y el secado natural, que sigue transmitiéndose de generación en generación como una parte muy rica de nuestra herencia culinaria. 

Una de las muchas razones por las que el jamón se ha ganado su merecido lugar en nuestra dieta mediterránea es por su perfil nutricional. 

Aunque el jamón es un producto cárnico, su perfil nutricional es único. Su rico contenido en minerales como hierro o zinc, fósforo, potasio, sodio, calcio, proteínas y vitaminas y sus grasas insaturadas lo hacen el alimento perfecto para incluir en una dieta equilibrada, como la mediterránea. 

Además, es una excelente fuente de proteínas de alta calidad, necesarias para la construcción y reparación de tejidos. 

La importancia del jamón en la dieta mediterránea

Beneficios para la salud

Cada vez apostamos más por una dieta sana y equilibrada. Por suerte en España tenemos gran cantidad de alimentos que nos ayudan a mantener este tipo de dieta, y por supuesto entre ellos se encuentra el jamón. 

A pesar de ser un alimento calórico, el jamón es excepcionalmente rico en grasas insaturadas. Su contenido en ácido oleico es muy alto, por lo que contribuye a disminuir el colesterol y las enfermedades cardiovasculares. 

Además, el jamón es rico en calcio, lo cual ayuda a prevenir la osteoporosis y mantener unos huesos fuertes. También lo es en hierro, ayudando así a la prevención de anemia. 

Según un estudio realizado por el Centro Grand Forks de nutrición humana, el jamón retrasa la fatiga en deportistas debido a su contenido en vitaminas y minerales. 

Cómo integrar el jamón en tu dieta

El jamón es un alimento muy versátil y delicioso que añade un toque de sabor único a una gran variedad de platos. Desde ensaladas, bocadillos hasta platos más elaborados, su presencia realza el sabor de cualquier plato. 

Se puede consumir tanto en el desayuno, como en el almuerzo, la merienda, la cena o incluso en snacks rápidos. 

En conclusión, incorporar el jamón en tu dieta diaria es una manera perfecta de agregar sabor a tus comidas, además de disfrutar de este manjar de manera equilibrada y satisfactoria en cualquier momento del día. 

La importancia del jamón en la dieta mediterránea

 

Puedes conocer mucho más acerca de este increíble manjar visitando Museum Vallejo, el centro temático del jamón de Trevélez.

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