El cerdo ha estado con el hombre prácticamente desde el inicio de su historia. Este hecho no sólo ha marcado parte de la vida social, gastronómica o económica, sino que también ha formado parte de la cultura y arte dejando una huella de documentos, libros, poemas y obras de arte que atesoran la importancia de este animal, y por ende sus productos, durante siglos y siglos.

Figura del jamón en la pintura

Al igual que en otras expresiones artísticas, en algún momento de la historia del arte el jamón ha estado presente en la pintura. En bodegones, escenas de la vida cotidiana, lienzos, murales o incluso en monedas.

Primeras apariciones del jamón en la pintura

En la época Romana encontramos las primeras pinturas con este producto tan emblemático representado. Es en las despensas o penus de ciudades como Pompeya dónde aparecen los primeros frescos dibujados.

El jamón llegó a ser un producto tan valioso en la época de Augusto y Agripa, que incluso se llegaron a acuñar monedas con forma de pata de cerdo.

El jamón en la pintura del siglo XVII

La primera obra en la que podemos apreciar la aparición del jamón, y que tiene una relevancia importante es Mesa de Andrés Benetti, pintor de la escuela Flamenca, realizada entre los años 1636 y 1650.

Lo importante a destacar de esta obra es el propio jamón, ya que no es un producto típico de las mesas de estos países (Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo). Por lo que podemos intuir que ya en el Siglo XVII el jamón era un producto reconocido y apreciado fuera de nuestras fronteras.

El jamón en la pintura

El jamón en la pintura del siglo XVIII

Dando un salto en el tiempo, podemos encontrar una extensa colección de obras en el Museo del Prado dónde tenemos a nuestro manjar como protagonista.

Entre las grandes obras de artistas españoles como Velazquez, Goya o El Bosco encontramos los maravillosos trabajos de Luis Egidio Menéndez, pintor italiano pero de ascendencia española.

De su gran cantidad de bodegones, algunos de ellos muestran el jamón acompañando al resto de productos. Algunos ejemplos son Bodegón con jamón, huevos y recipientes o Bodegón con chorizos, jamón y recipientes.

Estas obras muestran el auge que el consumo de carne de cerdo tenía en aquella época.

El jamón en la pintura

El jamón en la pintura del siglo XIX

Un gran artista Español a destacar de esta época es Jose María Corchón. El pintor estaba especializado en los bodegones, y en la mayoría de ellos podemos apreciar como se nos muestran las patas de jamón colgadas de la pared.

Durante dos cuartos de este siglo aparecen pintores que tendrán un gran impacto y repercusión en el mundo de la pintura y que marcarán un estilo concreto muy característico de esta época.

Los jamones que podemos apreciar en estas obras no inmortalizan los jamones tal y como los tenemos en mente, ya que probablemente se tratasen de jamones ahumados o curados con técnicas diferentes a las conocidas en nuestro país.

Uno de estos grandes pintores sería Edouard Manet, padre del impresionismo.

El jamón en la pintura

El jamón en la pintura del siglo XX

El jamón y su industria comenzaron a tener una mayor importancia a lo largo del siglo XX. Se empezó a reconocer su exquisito sabor y se convirtió en una pieza bastante demandada en todo el mundo, despegando así como producto gourmet alrededor del globo.

La pintura es, en muchos casos, un reflejo de la sociedad, por lo que el jamón también se encuentra presente en las obras de este siglo. Entre algunas de las obras más destacadas encontramos El Pan y el jamón de Manuel López-Villaseñor, dónde el jamón es el protagonista de la pintura.

El jamón en la pintura

 

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